Nota original publicada en Excélsior
Desde 2024, el Circuito Exterior Mexiquense lleva a cabo talleres comunitarios en municipios del Edomex; el objetivo es identificar, reconocer y actuar frente a las violencias que enfrentan 8 de cada 10 mujeres en la entidad.
En el Estado de México, 8 de cada 10 mujeres han sufrido algún tipo de violencia. Esta cifra, más que un dato aislado, refleja la dimensión de un fenómeno estructural que se replica en todo el país y que continúa normalizándose en los hogares, comunidades y espacios públicos.
“Esta estadística me impresionó profundamente y nos recuerda que todos estamos relacionados con este problema, incluso sin darnos cuenta de cuántas personas lo viven”, señaló José Luis Campos, participante.
Ante esta realidad, el CEM ha asumido un compromiso social que va más allá de la operación de infraestructura. Su labor incluye impulsar iniciativas que contribuyan a entornos más seguros, informados y respetuosos para las comunidades aledañas a la vialidad.
Talleres para prevenir y desactivar violencias
Desde 2024 y en alianza con organizaciones como el Instituto para la Investigación de los Derechos Humanos y los Estudios de Género y la asociación Lentes Púrpura AC, el CEM ha impartido 24 talleres de prevención de violencias en distintos puntos del Estado de México, incluyendo Ecatepec, Texcoco, Chimalhuacán, Tecámac, Jaltenco y Coacalco.
Estos talleres han acompañado a niñas, niños, jóvenes y personas adultas en la comprensión, identificación y atención de las violencias normalizadas. Su diseño está basado en tres ejes clave:
Comprender la violencia
A través de información clara, se explican los tipos de violencia, su impacto y su presencia cotidiana.
Reconocerla en la vida diaria
Se analizan situaciones comunes que pueden constituir violencia, ya sea ejercida o vivida.
Saber cómo actuar
Los talleres ofrecen herramientas para intervenir de manera segura, pedir ayuda, acompañar a otras personas y prevenir situaciones de riesgo.
Infraestructura que también construye bienestar
Para el CEM, operar infraestructura implica responsabilidad social, de ahí que busque fortalecer redes comunitarias, impulsar educación preventiva y contribuir a la transformación de los entornos donde operan.
“Mientras esta realidad exista, hablar de estos temas es indispensable. La información salva vidas y compartirla con nuestro entorno es parte del cambio”, señaló la Dra. Laura Ortiz, psicoterapeuta y tallerista.
Con estas acciones, el Circuito Exterior Mexiquense refrenda su compromiso por impulsar iniciativas que fortalezcan la seguridad y el bienestar de las comunidades del Estado de México.